Imaginemos un Mundial sin Messi. En un mes se juega la Copa del Mundo Femenina en Francia y no estará Ada Hegerberg, el Messi para ellas y, sobre todo, para la selección Noruega. Tiene 23 años, viene de marcar tres goles en la final de Champions League hace dos semanas ante Barcelona; con Lyon marcó 197 goles en 166 partidos, es Tetracampeona de la Champions, ganó 13 títulos en 5 años y convirtió 255 goles en 254 partidos en su carrera. Y decidió no ir al Mundial para pedir igualdad.
“No pasa siempre por dinero. Es sobre la actitud y el respeto. Estamos hablando de niñas recibiendo las mismas oportunidades que los niños, dándoles las mismas oportunidades de soñar”, dice Ada Hegerberg, que en diciembre pasado ganó el balón de oro y que en la ceremonia de la FIFA desairó y dejó en ridículo al conductor del evento, el DJ francés Martin Solveig, quien le preguntó si sabía “perrear” (hacer twerking). La noruega hace dos años que no juega por su país debido al trato desigual que reciben las mujeres.


Que el fútbol femenino no le interesa a nadie es otro lugar común. La histórica convocatoria en el estadio Wanda Metropolitano parece desmentir esta afirmación, más de 60 mil personas pagaron su entrada para ver a las chicas del Atlético Madrid frente a las de Barcelona hace apenas unas semanas atrás, aunque por aquí haya quienes no se quieran dar por enterados.

Otro signo de ruptura es el que se dio a pocos meses del Mundial que se realizará en Francia, la selección femenina de Estados Unidos se plantó ante su Federación porque no perciben los mismos montos que los hombres, incluso habiendo ganado más que ellos: tres títulos mundiales de los siete disputados hasta hoy contra ninguno de los varones. En ese marco, veintiocho jugadoras del seleccionado demandaron a la entidad que las “cobija” por “discriminación de género”. Aluden que ganan 4.950 dólares por partido, casi un tercio de los 13.166 de los hombres.

Entonces, algunas piedras ya muestran sus grietas. Adidas decidió pagar a las mujeres lo mismo que pagó a los hombres en Rusia 2018: “Creemos en inspirar y capacitar a la próxima generación de mujeres atletas, creadoras y líderes a través de romper barreras”, indicó el director de marcas globales de Adidas, Eric Liedtke.

Por aquí las cosas van más lentas. En Colombia, lejos de los pedidos económicos, lo que está en juego es la dignidad. Un grupo de jugadoras del seleccionado y hasta una fisioterapeuta aseguraron haber sido víctimas de discriminación, violencia, acoso sexual y laboral.


En Argentina las cosas van lentas pero van. Macarena Sánchez logró que el agua atravesara las piedras. Hace unas semana se realizó en el club Atlético Newell’s Old Boys una disertación de la que ella participó, acompañada por Mónica Santino, entrenadora y ex futbolista, y Virginia Salera, entrenadora del equipo femenino del club en el que surgió Messi. Allí algunas de las temáticas planteadas refieren a esos padecimientos y las dificultades para realizar su tarea con normalidad.

Macarena Sánchez toda la vida jugó a la pelota pero ahora quiere jugar al fútbol. Y que sus compañeras también lo hagan. Y que las que lo quieran hacer en el futuro puedan hacerlo. Jugar a la pelota no es lo mismo que jugar al fútbol. Por aquí, al primer término le subyace el espíritu amateur. Al segundo, la potencia económica. Macarena es una joven santafesina de 27 años que hasta hace pocos meses jugaba en la UAI Urquiza, donde ganó 4 títulos en 7 temporadas. En un texto que hizo público a través de Twitter los primeros días de enero, contó que su club la dejaba sin trabajo. Sin explicaciones. Intimó a la institución y a la AFA pidiendo regularizar su situación laboral en carácter de futbolista profesional. Su caso, que es el de muchas, tomó estado público. Se le rieron. También la amenazaron de muerte.

Fue por más. Se animó a ser parte de un libro escrito por mujeres que juegan al fútbol. Pelota de Papel 3 es una recopilación de cuentos que describe las historias, reales o ficticias, de los sueños, recuerdos y fantasías que anidan en la cabeza de ellas, representantes de todas aquellas que quieren cambiar las coordenadas del fútbol argentino. Veintinueve relatos escritos, ilustrados y prologados por mujeres: jugadoras, entrenadoras y periodistas.

Los dos primeros libros de Pelota de Papel vinieron a romper con otros prejuicios que el fútbol trae consigo: la poca erudición de sus protagonistas y la presunta apatía por los libros de sus intérpretes. Como ahora las mujeres futbolistas, los varones también pisotearon los lugares comunes y le clavaron los tapones para enterrarlos.

Por supuesto que Macarena no es la primera mujer que lucha por sus derechos, pero su lucha y la compañía de tantísimas otras hicieron posible que se resquebrajaran los cimientos del machismo en el fútbol argentino, los que todavía se sostienen, pero como presagia su colectivo “se va a caer”.

Tanto es así, que ya tambalea: el sábado 9 de marzo, dos equipos femeninos jugaron por primera vez en la mítica Bombonera de Buenos Aires. Boca le ganó a Lanús 5 a 0, pero el resultado es una anécdota. También quedará fijado como el día de la primera transmisión televisiva de un partido de mujeres, en la que por si fuera poco una mujer –Ángela Lerena– ofició de comentarista. No fue la primera, antes Viviana Vila lo había hecho pero comentando fútbol masculino.

Algunos meses atrás, antes de que Macarena hiciera detonar la bomba, una foto de la selección femenina hizo ruido. Cada integrante del equipo, en plena Copa América, ahuecaba una mano a la altura del oído, pidiendo ser escuchadas. Fue el emblema de las chicas albicelestes en su pelea: “Habíamos pasado dos años sin competir y sin entrenador. La AFA no cumplía con los viáticos que nos prometieron, no teníamos ropa –usábamos la de los varones– y ni siquiera podíamos entrenar en las canchas del predio de Ezeiza, sólo usábamos las de césped sintético. Entonces hicimos una huelga. Después de la Copa América en la que salimos terceras, algunas cosas empezaron a acomodarse un poco”, contó la arquera rosarina Vanina Correa.

Pasaron doce años desde la última presencia de las chicas albicelestes en un mundial, que en unos días debuta ante Japón. En diciembre pasado, se aseguraron su pasaje rumbo a Francia. Ahora, Argentina se candidatea para ser sede del Mundial femenino del 2023. Es más, el presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia firmó hace muy poco el acuerdo con Futbolistas Argentinos Agremiados que da comienzo a la era del futbol femenino profesional.

Macarena Sánchez escribió 140 caracteres en su teléfono y lo que vino después ya es historia.

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Acerca de Alejandro Mangiaterra

Relator, periodista

Soy relator porque siempre quise contar historias. La timidez y la comodidad me impidieron vivir las mías y decidí contar las de otros. Tal vez no lo decidí, no tuve otra opción. El término relator es más descriptivo y más apropiado para lo que hago, incluso cuando intento escribir. El periodismo es más ampuloso, más […]

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