La vereda de la Facultad Libre estaba repleta. Un gran grupo bebía cerveza, fumaba un cigarrillo o charlaba casi al borde del cordón. Adentro también estaba todo colmado. Atravesar el pequeño pogo humano llevaba a un altar ubicado al final del salón de calle 9 de julio al 1100. Esa noche, previa al Día del Amigue, se lanzaba el fanzine Nº 2 de la Cuadrilla Feminista titulado: Amor. Y el convite era a casarse.

Por eso el altar, por eso una barra de comidas donde, entre las pizzas veganas, las empanadas, la cerveza y los sanguchitos, había una torta de bodas esponjosa y bañada en chocolate con una pareja de novios a la que al muñequito varón le faltaba la cabeza. Que no la había perdido por amor, justamente, más bien se la habían arrancado de cuajo.

En esta boda (o mejor dicho anti boda) valía todo. Casarse con una persona o muchas, casarse con una idea o un conjunto de pensamientos, casarse con el amor, casarse con un amigue, casarse con un proyecto, casarse con lo que se desea mucho, casarse con un ídolo, con una ídola. Y lo mejor: cualquiera podía unirse y también separarse en el mismo acto.

“¿Me puedo divorciar del invierno para siempre?”, preguntó alguien en la antesala de la particular fiesta, aunque ese día la humedad era más que el frío. “Me pienso casar y separar automáticamente. No vaya a ser cosa”, dijo otra. “No sé con quien, pero me casaría porque de otra manera no lo haría ni loca”, lanzó una más.

Lo único que había que hacer era pasar por el altar sincrético que mezclaba sobre una manta multicolor tipo aguayo una foto de Evita con una de Leo Di Caprio, otra de Cristina Fernández presidenta con una ilustración de la historiadora feminista Dora Barrancos y varios dibujos de la Cuadrilla Feminista. Velas encendidas, galletitas de colores, partes de una Barbie articulada y algunos globos completaban ese monumento que tenía más de santuario de Gilda que de catedral religiosa. A un costado una pareja drag queen oficiaba a cargo de las uniones entregando un certificado de esa colorida farsa.

“Quisimos cuestionar desde la parodia y la burla los parámetros de amor que impone un sistema patriarcal a través de lo que sería el matrimonio”, contó Victoria Gómez Hernández, integrante de la cuadrilla de ilustradoras.

Sobre una pared se proyectaban video clips, fragmentos de la película Relatos Salvajes –especialmente la escena de la fiesta de casamiento en que Érika Rivas rompe todo y con todo– y del viejo programa de televisión “Yo me quiero casar, y usted” que conducía Roberto Galán.

“Lxs chicxs ya no escriben poemas de amor, pero se enamoran igual. Ya no dibujan corazones con el nombre de su amor pero se enamoran igual. Me encantaría leer qué estamos sintiendo. Leo obituarios al amor romántico. Leo que el patriarcado se va a caer. Que se clavan el visto, que se ghostean, leo que hay muchos machirulos, ese es nuestro paisaje. ¿Y qué más hay?”, dice un fragmento del prólogo escrito por la poeta Alejandra Benz.

Benz no sólo fue la encargada de las palabras de apertura del fanzine, también ofició de madrina de la boda. Además de leer algunos poemas al inicio de la celebración, recitó una canción de los 80 cantada por Las Primas. Es que –como dijo la poeta– sin marco teórico, las integrantes del grupo más conocido por “Saca la mano Antonio”, eran feministas. Y algo de eso se deja ver en el tema que ella eligió reversionar casi como un poema: “Mi papá está preocupado”.

 

Amor ilustrado

El fascículo es el número 2 de la Cuadrilla –el primero se llamó Goce– y hubo una publicación anterior que fue la contraseña para unir el trabajo de todas las ilustradoras que consistió en una serie de ilustraciones –impresas en tamaño A3 que funcionaban como póster en forma individual– y que realizaron de cara al 32° Encuentro Nacional de Mujeres que se realizó hace dos años en Chaco.

Aquella publicación surgió desde el Taller Capitana que convocó en 2017 a todas las que se habían acercado a imprimir algún tipo de material feminista a lo largo de ese año.

“Cada una trajo una ilustración atravesada por el feminismo y las reunimos para llevarlas al encuentro en Resistencia. Hubo muchas ganas, entusiasmo, sororidad. Cada dibujo nuevo que llegaba era una alegría y una sorpresa. Eran realmente hermosos. Los llevamos, los pusimos en una soguita y los colgamos. El recibimiento de las mujeres de todo el país fue algo impresionante y pensamos que todo esto no podía quedar ahí”, dijo.

Fue así que al volver a Rosario siguieron juntándose para activar desde las impresiones, los dibujos, las ilustraciones, un feminismo que cada una sentía que las estaba transformando.

“Los temas (Goce y Amor) fueron elegidos a partir de cierta agenda que los feminismos se estaban dando o que nos interesaba dar. La idea era trabajarlos todos juntos, pero por cuestiones de presupuesto y del contexto económico en el que estamos fueron saliendo de uno. Primero Goce y luego Amor”, contó Gómez Hernández.

¿Qué es el amor? ¿Podemos amar sin miedo? ¿Por qué duele el amor? ¿Cuántas formas tiene el amor? ¿Cuánto mal nos hizo el amor romántico? ¿El amor tiene género? ¿Tiene forma de chat o de app? ¿Con el amor alcanza? ¿Y el amor a las amigas? Las preguntas dispararon 18 ilustraciones bien distintas que componen todo el fanzine.

Una paloma muerta (Lucía Seisas), una lata de conserva apretada en la que estalla un corazón con sus arterias con la leyenda “Abrite” (Cris Rosenberg), la cabeza de una estatua que se parte en dos dividida por un corazón de fuego y abajo el mensaje: “Que ames a todxs lxs que quieras” (Jazmin Varela). Son algunas de las imágenes que le pusieron forma a las distintas formas del amor y el poliamor.

“Al tema lo abordamos de distintas maneras. Si teníamos claro que había una figura de amor romántico en la que fuimos educadas y que es el modo de ver al amor que pudimos disputar. Y entonces nos preguntamos: ‘¿Qué es el amor si no es lo que nos enseñaron?’”, contó Rocío De Zavaleta.

Al calor del febrero rosarino y acompañadas con unas cervezas heladas se reunieron a hablar del amor. “Al principio nos pusimos solemnes pero rápidamente nos dimos cuenta que no teníamos una respuesta y no teníamos por qué tenerla.  Así que no hubo una policía de qué ilustrar y cada una dibujó”, agregó.

 

Una impresión sensible

La técnica que emplean desde el Taller Capitana es la risografía. Según Cris Rosenberg, una de las gestoras, la risografía es “algo así como una primera hermana de la serigrafía”. Su uso se remonta a los orígenes del mimeógrafo que se utilizaba para hacer volantes y panfletos, sobre todo anarquistas, porque permite imprimir una gran cantidad con un costo muy bajo.

“Se usa poco en la ciudad y en nuestro caso decidimos utilizarla con fines, digamos, más artísticos”, cuenta.

El fanzine Amor se imprimió a una tinta en rojo sobre papel amarillo y el anterior sobre papel rosa. Para completar el proceso la máquina se conecta a la computadora y hace las veces de una fotocopiadora que le envía el archivo en escala de grises, para que lo interprete casi como un esténcil. El papel utilizado es de arroz, no se usa toner (porque las tintas son solubles) y la máquina consume menos energía que otras de imprenta, lo que la hace bastante más sustentable que otras técnicas. Al mezclarse con el papel, la tinta logra otros colores, lo que para muchos sería una de sus limitaciones, para las ilustradoras esos errores de registro se traducen en una potencia.

“Ese toque artesanal las hace más bellas. Con todo eso el resultado es muy hermoso, tiene un gusto a antiguo”, dice. Cierto, tan poderoso como sensible.

 

Las integrantes de la Cuadrilla Feminista son: Lucía Tognarelli, Victoria Rodríguez, Shuly Roberts, Paulina Antelo, Estefanía Clotti, Flor Garat, Joaquina Parma, Lucía Seisas, Cris Rosenberg, Jazmin Varela, Malena Guerrero, Victoria Gómez Hernández, Estrella Mergá, Hilen Godoy, Angelina Pedemonte, Virginia Coletto, Renata Berta, Rocío De Zavaleta.

Elecciones PASO 2019
Sobre el autor:

Acerca de Virginia Giacosa

Periodista y Comunicadora Social

Nació en Rosario. Es Comunicadora Social por la Universidad Nacional de Rosario. Trabajó en el diario El Ciudadano, en el semanario Notiexpress y en el diario digital Rosario3.com. Colaboró en Cruz del Sur, Crítica de Santa Fe y el suplemento de cultura del diario La Capital. Los viernes co-conduce Juana en el Arco (de 20 a 21 en Radio Universidad 103.3). Como productora audiovisual trabajó en cine, televisión y en el ciclo Color Natal de Señal Santa Fe. Cree que todos deberíamos ser feministas. De lo que hace, dice que lo que mejor le sale es conectar a unas personas con otras.

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