Se me disculpará por caer en lugares comunes: la muerte nos pone en el más común de los lugares, nos deja perplejos y nos obliga a asirnos a expresiones vacías. Sin embargo resulta desconcertante acostumbrarnos a que Noemí Escandell no vaya a estar por aquí. Ella ha sido para muchos de nosotros un sujeto siempre presente, pero ante todo, una de esas personas de pensamiento plenamente contemporáneo.  Quiero decir con esto: alguien que podía percibir con aguda inteligencia las tensiones del presente. Giorgio Agamben describe a este sujeto contemporáneo como “aquel que mantiene la mirada fija en su tiempo, para percibir, no sus luces, sino su oscuridad”.

Hace algunos años, cuando preparábamos  una exposición sobre el TAE (Taller de Arte Experimental) —materia ya desaparecida de la currícula de la Escuela de Artes— entrevistamos a Escandell. Ella había sido una de las docentes involucradas en esta experiencia. El TAE había surgido en el contexto del cambio del plan de estudios emprendido por profesores y alumnos en la posdictadura. En cierto momento de la entrevista, en plena reflexión sobre lo que implicaba la eliminación de lo disciplinar en una escuela de “bellas artes”, comenzó a argumentar brillantemente sobre la importancia de Pepa Pig para comprender ciertas tensiones de la representación. Ese gesto de contravención del libreto es plenamente escandelleano.

Taller de Noemí Escandell

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Cristina Kirchner eligió izar la bandera del amor y el goce en su presentación en Rosario de "Sinceramente", con un discurso en el que su rol de autora vuelve su testimonio colectivo.

Su producción fue verborrágica, desinhibida y rigurosa. Exploradora tenaz de lenguajes, transitó la pintura, los objetos, las instalaciones, las acciones. Inventó una nueva categoría los handings works –from hand to hand [algo así como obras de manos —de mano a mano]–: pieza heredera de la tradición gráfica y hermana del volante político.

Algunas de sus obras son casi oraculares: proponen estrategias que solo podemos medirlas desde la distancia. Su ejercicio cotidiano fue trasponer los límites, inventar territorios, capturar para su práctica todo dispositivo. El repertorio es elástico y nos seguirá incitando con el paso del tiempo. Deberemos seguir madurando para las obras de Escandell.

Sus proyectos, aún los que más explícitamente se vincularon a experiencias traumáticas, conservan siempre una arista irreverente. Este sesgo –próximo al humor– es el que nos habilita a la lectura en clave crítica: pone distancia al sentimentalismo y nos proyecta a sentidos más complejos. 

Esa apuesta vital de moverse a contrapelo, haciendo estallar toda estructura rígida, la hizo una docente, maestra, profesora memorable. Escandell era ante todo una posibilidad de libertad. De intuir como alumno —muchas veces por primera vez— que el trabajo en el arte tiene que ver con una pulsión visceral. Pero entendiendo que ese impulso nos conecta indefectiblemente con otros. Si existe un sentido en nuestra labor será el de construir comunidades que nos agiten. 

Estructura variable de cuatro elementos
De la serie Estructuras primarias – 1967
Madera, esmalte sintético
100 x 250 x 310 cm

Ella participó de grupos de estudio, talleres compartidos e incluso de la experiencia colectiva más internacionalmente célebre que alumbró esta parte del mundo. Tucumán Arde es un tótem inmenso que cosecha más publicaciones en lengua extranjera que reflexiones vernáculas que atraviesen su ya lustrosa superficie. Si logramos despejar las refracciones de su luz y conectarnos con el sustrato donde se asienta, encontraremos proyectos, acciones y gestos que tal vez aún tengan mucha más sustancia nutritiva de la que intuimos.

Grupo de vanguardia de Rosario – Tucumán Arde
1968 – Oblea autoadhesiva – 11 x 14 cm
Imagen digitalizada
Colección Castagnino+macro
Donación Noemí Escandell
Grupo de vanguardia de Rosario – Tucumán Arde
1968 – Grafiti en Rosario – Fotografía digitalizada
Colección Castagnino+macro
Donación Noemí Escandell

Escandell encarnó con lucidez el binomio enseñanza y compromiso ideológico. Militó la docencia. Ella relataba la sorpresa que le produjo que Juan Grela –en un momento que estaba retirado de su espacio de enseñanza– le derivara algunos alumnos. Escandell no había participado del taller de Grela ni había sido cercana a él. Creo que Grela presintió que compartía con ella sus votos: la experiencia de taller como aprendizaje sensible y político.

Y otra mano se tienda…De la serie Handing works –from hand to hand – 1968
Impresiones multiejemplares para retirar por el público
80 x 56 cm cada una

Estructura primaria

Escandell nació en la ciudad de Cañada de Gómez en 1942. En 1960 se trasladó a Rosario e inició sus estudios en el Instituto Superior de Bellas Artes de Rosario —por entonces de la Universidad Nacional del Litoral— hoy, Escuela de Bellas Artes de la Facultad de Humanidades y Artes, Universidad Nacional de Rosario. Durante la década de 1960 trabajó activamente, se vinculó con colegas y expuso en la ciudad y en Buenos Aires. Experimentó con diversas propuestas materiales y estéticas. Desarrolló piezas que adscriben a las propuestas del arte pop, y que progresivamente derivaron en indagaciones geométricas: sus estructuras primarias y desplazamientos. A esta serie pertenece la pieza Estructura primaria (1967/2013) exhibida actualmente el Museo Castagnino.

Participó de las exposiciones “Rosario 67” (Museo de Arte Moderno de Buenos Aires) y “Estructuras Primarias II” (Sociedad Hebraica Argentina), ambas en el contexto de la Semana de Arte Avanzado (1967) organizada por Jorge Romero Brest desde el Instituto Di Tella. 

El año 1968 es clave para la historia del arte argentino: una vertiginosa sucesión de exposiciones y acciones son protagonizadas por artistas de Rosario y Buenos Aires, entre ellos, Noemí Escandell.

Afiche Noemí Escandell Ciclo de Arte Experimental
Rosario, 1968
Diseño: Norberto Puzzolo
58 x 39 cm
Archivo: Noemí Escandell
Fotografía: Norberto Puzzolo
“Pro-ser”
Ciclo Arte Experimental
Rosario, 1968
Instalación
Fotografía digitalizada
Colección Castagnino+macro
Donación Noemí Escandell

En el Ciclo de Arte Experimental (julio de 1968) presentó su instalación “Pro-ser” en donde pone en escena uns serie de objetos que interpelan sobre los modos de construcción de la historia argentina y reflexiona de modo crítico sobre las imágenes entronizadas de los próceres nacionales. En esos meses trabaja conjuntamente con sus compañeros del Grupo de Vanguardia de Rosario (Boglione, Bortolotti, Carnevale, Elizalde, Favario, Fernández Bonina, Ghilioni, Greiner, Lavarello, Maisonave, Naranjo, Renzi, Rippa y Puzzolo) en acciones y manifiestos emblemáticos tales como “Asalto a la conferencia de Jorge Romero Brest” y “Siempre es tiempo de no ser cómplices”, que tienen su culminación en la exposición Tucumán Arde, celebrada en el local de la CGT de los Argentinos en Rosario el 3 de noviembre. Esta experiencia asume con radicalidad el compromiso político e incorpora a la información como insumo de la producción estética. Tucumán arde es uno de los momentos más relevantes de la vanguardia a nivel internacional.

Entre 1969 y 1983, Escandell transita un período marcado por la reflexión y la investigación. En este momento surgen sus primeros handing works: piezas gráficas pensadas para ser repartidas antes que exhibidas. Debido a las sucesión de gobiernos dictatoriales Escandell no exhibe públicamente, pero encuentra en su tarea docente (tanto en instituciones públicas como en su propio taller) un espacio de intercambio y militancia social. Son numerosos los artistas que han pasado por sus clases y que la reconocen como maestra.

Con el retorno de la democracia Escandell se incorpora al plantel docente de la Escuela de Bellas Artes (UNR) continuando su tarea pedagógica en diversas materias. Durante estos años sigue trabajando en pinturas, dibujos, objetos e instalaciones que exhibe en el país y en el exterior.

2 credits to continue
1992
Óleo y acrílico sobre tela
200 x 400 cm
Algo habrás hecho
De la serie Handing works –from
hand to hand–
1998 / actualidad
Obra en proceso
Impresiones multiejemplares para
retirar por el público
21 x 30 cm cada una
Desaparecido (fragmento)
De la serie Handing works –from hand to hand–
1999 / actualidad
Obra en proceso
Impresiones multiejemplares
sobre papel
40 x 35 cm

En 2013 el Museo Castagnino + Macro le consagra su primer muestra antológica y edita el primer volumen dedicado exclusivamente a su obra.

La ciudad cuenta en su patrimonio público con un grupo muy importante de obras de Escandell que hoy forman parte de la colección del Museo Castagnino + Macro.

Los manuales de historia del arte hablan del fracaso de las vanguardias. El revés se asienta en la imposibilidad de conjugar experiencia artística y vital. Sin embargo, tal vez sea desde estas coordenadas geográficas, donde el alimento y el techo aún no se pueden dar por ganados –hoy menos que nunca–, que la apuesta a explorar el mundo de las imágenes, los objetos, los sentidos no tiene más chance de existir que en cotidiano revolcón con los actos básicos de subsistencia y sociabilidad. Noemí Escandell intuyó esto luminosamente.

Loteria de Santa Fe
Sobre el autor:

Acerca de Georgina Ricci

Es Licenciada en Bellas Artes (UNR). Se desempeña en un territorio de cruce entre el arte contemporáneo, la gestión cultural y el oficio editorial. Ha impulsado las Ediciones del Museo Castagnino+macro, el proyecto autogestivo Anuario. Registro de acciones artísticas y las editoriales Éditions du cochon y Yo soy Gilda. Participa del colectivo AAPIE que promueve […]

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