Un año atrás, en marzo de 2022, Daniel García vio en Instagram una escultura en cerámica de Noëlle Lieber que le atrajo muchísimo. Representaba un cuerpo en pose contorsiva, algo acrobática.

Parecía salida del mismo universo que sus pinturas de acróbatas. Entonces le pidió permiso a la ceramista para representar esa imagen en un cuadro: el resultado fue La nadadora de Noëlle.

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Genuflexión

“El que entrena está fuera de su cuerpo”, escribe una ex gimnasta de alto rendimiento. En ese ir siempre hacia adelante no hay lugar para el dolor, el cansancio. No hay cómo parar.

“Yo había visto la muestra de nadadoras de Noëlle en el 2021 y le quería encargar una acróbata basada en un dibujo mío, pero en ese momento ella estaba muy ocupada —cuenta García—. Después, en marzo de 2022, vi una nadadora yoguini que Noëlle posteó, le pregunté si estaba disponible, y la compré. En julio le pregunté si le molestaba que la representara en una pintura y me respondió que, al contrario, le encantaba la idea, y me dijo que por qué no hacíamos una muestra de pinturas y cerámicas”.

Mientras tanto, en una de las visitas a Trance, Natalia Pérez le propone al artista realizar una intervención de danza en alguna muestra futura. Así surgió la idea de crear una exhibición conjunta donde dialogaran pinturas, cerámicas y danza. Natalia Pérez intentaría reponer algunas contorsiones de los cuadros y de las esculturas, convirtiendo a las posturas fijas en fotogramas de secuencias posibles. Finalmente, en el marco de La Noche de las Ideas, este 31 de marzo se inauguró Confluencias, que se podrá visitar hasta el 20 de mayo en la Alianza Francesa de Rosario.

La muestra de Noëlle Lieber a la que se refiere García fue en el verano 2021-2022, también en la Alianza Francesa, en el marco de la exposición Imagine France by the Sea. Se llamó Nado sincronizado. Eran esculturas pensadas exclusivamente para acompañar las fotografías de la artista Maia Flores. “Lo que más me gusta de esta danza acuática —dice Noëlle— es la belleza efímera de las figuras que se componen y descomponen como en un caleidoscopio”. La perfección puntual que rápidamente se desvanece también tiene algo de postura de yoga:

Como acróbatas del agua que juegan a crear rondas cada vez más complejas, las nadadoras deben coordinar sus equilibrios. Se trata de figuras de rasgos Art Decó (elegantes, predominan en ellas las líneas rectas y triangulares; usan mallas enterizas, llevan melenas corte carré que alargan sus cuellos) emblemáticas de toda la obra de Lieber. El agua también parece ser su patria predilecta: así se percibe en la serie de platos que representan el Caribe Canalla, Isla Verde, el Río Paraná y El embudo.

Asimismo, la cuestión del cuerpo ya estaba muy presente en la obra de Daniel García, al menos desde 2015, cuando surge su serie de pinturas de acróbatas. En una entrevista realizada por La Canción del País, el artista aclara que empezó a interesarse por los equilibristas después de ver unos cuadros de Picasso de 1929 y de principios de 1930 donde se representan figuras acrobáticas sobre fondos planos, contorsionistas que se retuercen como si buscaran con sus extremidades entrar y explayarse en casi todo el espacio de la tela. De igual modo —y continuando la serie de acróbatas iniciada en 2015— las obras de García expuestas en Confluencias exhiben figuras sobre fondos planos, es decir, aunque se trate de obras figurativas, la ausencia de contexto las vuelve casi no figurativas, abstractas.

Así, en su quietud, los cuerpos representados parecen una sucesión de estados del espíritu. ¿Se puede llegar al “no pensamiento”? ¿Se puede pensar con el cuerpo? ¿Se puede soportar, incluso expandir el umbral del dolor, sin perder el control, y hasta con elegancia? ¿O es la contorsión una apuesta siempre dolorosa hacia lo informe?

Cuerpos al agua

No es casual que esta muestra se llame Confluencias. El texto de sala explica que confluir, palabra de origen hídrico, remite metafóricamente a la concurrencia en un mismo lugar de gente proviniendo de diferentes sitios. Así, tres artistas se encuentran, se influyen y dan lugar a lo desconocido. El rostro de la sirena de Daniel García es el de Natalia Pérez; Natalia Pérez, ceñida en malla enteriza, contorsiona su cuerpo como las nadadoras yoguinis de Noëlle Lieber; Noëlle Lieber recrea en cerámica uno de los cuadros de Trance de Daniel García y lo miniaturiza en traje de baño haciendo la postura del Loto junto a su perra Magui y su gato Nico.

Pero el hilo de agua que recorre a los tres artistas y conecta sus cuerpos también puede deshilacharse y tomar, por momentos, otros cursos: “Con Noëlle queríamos tener un tema dominante común, pero también diversificar en torno a ese tema. Yo hice una pintura de una bailarina que se aleja un poco, y ella hizo varias cerámicas que también, como para introducir otras lecturas”, cuenta Daniel García.

“Confluencias”, y no “Encrucijadas”, que parece una palabra de tierra, un cruce de caminos o vértice inmóvil desde donde tomar una decisión. El agua moldea las arcillas de Noëlle Lieber, diluye los acrílicos de Daniel García y guía la danza de Natalia Pérez. El movimiento es uno de los temas de esta muestra y el agua es blanda, se deja fluir. Es el único elemento que sabe tomar la forma del mundo por donde corre y que le hace tomar al mundo su forma. También es loca, obstinada e irrefrenable —la fuerza de gravedad es su vicio, dice Francis Ponge— y eso, tanto como su ser dócil, la vuelve imprevisible.

Aún así, casi siempre hay algo previsible en lo imprevisible, algo previsto en lo imprevisto: algunos movimientos exigen preparación, una quietud tensa como la del arco y la flecha, el máximo repliegue antes de desplegarse. Por ejemplo, antes de dar el salto.

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Sobre los autores:

Acerca de Anaclara Pugliese

Nació en 1989 en Arroyo Seco. Estudió Letras en la Universidad Nacional de Rosario. Publicó La sombra de las nubes (Editorial Municipal de Rosario, 2017), Dos poemas (Ediciones Arroyo, 2019) y Dos arcoíris & un desierto (La Vieja Sapa Cartonera, Santiago de Chile, 2019). En 2015 participó en el Festival Internacional de Poesía de Rosario y en 2019 en el Encuentro Nacional de Poetas […]

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Acerca de Nieves Battistoni

Nació el 29 de marzo de 1985 en Firmat, Santa Fe. Estudió Letras en la Universidad Nacional de Rosario y sigue estudiando los cruces entre la literatura y la vida. En 2017 obtuvo una beca del CONICET para escribir una tesis sobre qué pasa cuando lsx escritorxs narran la vida de otrxs escritorxs. Publicó los […]

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